martes, 13 de enero de 2015

Contexto y desafíos educativos en torno a la Web 2.0

Por Claudia Figueroa Ovando
Profesora de Religión Católica

Contexto, fondo y trasfondo.

Mirar el contexto educativo en el que me desenvuelvo requiere mirar el Colegio El Carmen Teresiano La Reina. Un proyecto que se inserta en la red educativa de la Congregación de Hermanas Carmelitas Teresas de San José y sus principio están inspirados en la pedagogía de Teresa Toda y Teresa Guasch. Estos principios orientan nuestro PEI  hacia la formación integral de los estudiantes, desde la pedagogía preventiva, basados en un modelo que tienda a Cristo hombre integral en el que se encuentra la plenitud del ser humano.


Concretamente, nuestro centro educativo cuenta con todos los niveles, desde Play Group hasta Cuarto año de enseñanza media, cada uno  de los estudiantes comporta un desafío en el que como educadores estamos embarcados, sus mundos confluyen en las aulas y en el patio para ir configurando el proceso de aprendizaje  que deben llevar a cabo en este siglo XXI en el que muchos de ellos ya han nacido.

Así es como, hoy por hoy, se hace totalmente necesario que como docentes  nos instalemos en la lógica de la red, donde cada uno está interactuando con otros, generando conocimiento; y por otra parte, donde no todo los que sucede está bajo nuestro control, donde no todo lo podemos prever y controlar. Donde aparece el caos como una nueva realidad para los trabajadores del conocimiento, el caos como la imposibilidad de predecir, desafiando así el orden (Nigel Calder). Y ahí se halla la ventana entreabierta para educar, para enseñar a estas nuevas generaciones que no todo aquello que es posibilidad debe ser  realizado. El autocontrol,  la empatía y la responsabilidad surgen en el primer nivel de la ética del uso de las redes sociales.

No me cabe ninguna duda que la disponibilidad de una red comunitaria en nuestro colegio es una
tremenda ayuda para el proceso educativo, tiene como ventaja implementar de manera más eficiente la comunicación, y también la responsabilidad mayor para quien tiene más conocimientos, porque el fin y al cabo el conocimiento es siempre una exigencia para quien lo posee.

Todo se transforma

El desafío está servido y tiene que ver con ir conociendo y haciéndose cargo de un nuevo modelo de aprendizaje (y hasta un nuevo modelo epistemológico): el conectivismo. Porque en este mundo nuestro, en esta aldea global algo cambió, y como dice el evangelio: “a vino nuevo, odres nuevos”. No podemos seguir educando con el mismo modelo de mediados del siglo XX cuando el contexto social en el que hoy nos desenvolvemos, estudiantes y educadores,  es totalmente distinto.

En este sentido, desde el ámbito personal me comparo con una bisagra. Si bien es cierto no soy nativa digital, puesto que la educación escolar que recibí tuvo mucho de academicista y conductista, en los años de enseñanza media pude acercarme a una nueva manera de aprender, relacionada con el uso y manejo de estas “máquinas inteligentes” que tenían el fondo negro y las letras verdes o anaranjadas y que funcionaban en base a las fórmulas que podíamos hacer con el teclado (no conocíamos el mousse y menos uno que tuviera scroll puesto que eran considerados auxiliares, y por lo tanto poco necesarios). 

Terminar esa etapa escolar con un conocimiento relativo me permitió que la incorporación a mi vida, a mi trabajo, no solo no fuera un trauma, sino que más bien tuviera cierta naturalidad, que se afianzó aún más con la masificación de internet y así fue como a finales de los noventa me sorprendía con la rapidez de los correos electrónicos o lo instantáneo de menssenger.  Gracias a esta experiencia pude comprender con cierta facilidad que todo se transforma, que el modelo cambió y tengo la oportunidad y el desafío de enseñar a mis estudiantes en un lenguaje que ellos puedan comprender. Y para eso fue fundamental perder el miedo a equivocarme, porque me ha costado más de un error y unos cuantos virus y archivos perdidos, pero nada que no se pueda solucionar.

El desafío es seguir haciendo de este proceso de enseñanza aprendizaje un camino ya no entre dos, sino entre todos los que puedan interactuar a través de las web 2.0, y así almacenar conocimientos a través de los amigos (Karen Stephenson). Es un desafío hablar en el lenguaje que los estudiantes entiendan, motivarlos en la búsqueda de los conectores de sus conocimientos, y dejar de lado el rancio modelo del profesor superpoderoso que todo los sabe y que no se equivoca. Es aceptar que un estudiante te diga: “Hermana, apriete ctrl H para buscar en el historial de Google Chrome” y que eso tan simple haga que el proceso avance.

El uso delas web 2.0 en el contexto educativo en el me desenvuelvo son claramente una oportunidad, dado el nivel de acceso que tienen los estudiantes y las habilidades que muchos de ellos tienen en manejo de estas plataformas. Es como si de pronto la trama les hiciera sentido y pueden conectar todo aquello que van aprendiendo y les hace sentido, como si los nodos especializados en que se van desarrollando tienen mayor probabilidad de éxito porque están bien enlazados en la actualidad (Albert Lazlo Barabási). Es desafiante para mí como docente, enseñarles a buscar en este océano que es internet para que puedan acceder a aquello que realmente enriquece su proceso de aprendizaje,  que no basta un copiar y pegar, que es necesario encontrar el para qué, y que como señala Glick tomen la decisión correcta con lo elementos que poseen. Solo así tendremos la certeza de que los estamos  preparando  para desenvolverse en el mundo real, en el de ahora, porque el otro… el academicista ya pasó.

El desafío es ahora ya, en el año 2015 para que los estudiantes puedan hacer uso de estas redes sociales para su aprendizaje y que yo pueda planificar de tal modo que todo conduzca  este proceso, que lo facilite y pueda desembocar en una cercanía y significatividad de la enseñanza religiosa escolar Católica.

Hay que cruzar fronteras

Primero que todo hay que cruzar la frontera de nuestros propios prejuicios, del modelo adquirido, y de aquel pensamiento inmovilista “siempre se ha hecho así”, que no hace otra cosa sino anclarnos en lo obsoleto.

En segundo lugar, creo que hay que cruzar la frontera de los propios miedos, y es que este modelo implica no poder prever todo, dejar un poco que funcione el “azar” y que a veces en un simple click todo quede iluminado y conectado.

Tercero, cruzar la frontera del poder. Tenemos que asumir que ya no está todo el poder del conocimiento en la generación de los adultos, por primera vez en la historia esta generación sabe más, por lo menos en tecnología, que sus mayores. Tomemos esto como una oportunidad y no como una amenaza.

Y cuarto, cruzar las fronteras de los simplismos y de lo facilón. Este es un modelo de aprendizaje y de conocimiento y no solo el uso de un procesador de texto más veloz que la máquina de escribir. Eso implica esfuerzo, renovación, cambio de mentalidad y un trabajo constante, que desde mi experiencia he podido comprobar que da resultados y repercute en la forma de aprender de mis estudiante.


Porque al fin y al cabo son los estudiantes los protagonistas del proceso educativo, y los educadores guías, acompañante que han dado pasos antes que ellos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Recuerda que los comentarios son parte de tu proceso de aprendizaje, por lo tanto, debes hacerlos con responsabilidad y puntualidad.

8° B "Religiones cristianas y no cristianas "

Completa el siguiente cuadro resumen sobre religiones en el mundo indagando en internet. Realiza la actividad en tu cuaderno, será evaluada...